La alegría alarga la vida.
Cántaro roto, no sufre más remiendo que comprar otro.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
Años pares, abrir los costales; años nones, pocos montones.
A quien le dan el pie, se toma la mano.
Deja la bola rodar, que ya parará.
El amor se manifiesta por muchos signos amargos
Cargos son cargas.
Bueno es el rigor; pero la misericordia es mejor.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Bueno es caer para más valer.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Viejo con mujer hermosa, mala cosa.
No da quien tiene, sino quien quiere.
El interés es más fuerte que el amor.
La Cruz, la viña reluz.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
Contra gustos no hay nada escrito.
Pecado callado, medio perdonado.
Caldo de parras, mejor que el de gallina y de más sustancia.
Ni mesa que ande, ni piedra en el escarpe.
El dedo malo, se corta y se vota.
Ojo al parche.
La muerte y el amor, enamorados son.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
De los olores, el pan; de los sabores, la sal.
Después de un gustazo, un trancazo.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
A bien obrar, bien pagar.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Por la caridad entró la peste. (Miguel Angel Fuentes)
El corazón que sabe temer sabe acometer.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
La ira es locura el tiempo que dura.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Quien bien te quiere te hará llorar; quien mal, reír y cantar.
Lo imposible, en vano se pide.
No esperes paz del visitante que toca tu puerta con una piedra.
Una lechuza, bienestar donde se posa y malestar donde canta.
El orgullo y la pobreza están hechos de una pieza.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Mejor caminar con quien se ama que descansar con quien se odia
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Quien aprisa asa, quemado come.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
A palabras necias, bofetones.
Manos besa el hombre, que querría ver cortadas.