Agua corriente, no daña el diente.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
De jugador a cornudo, el canto de un duro.
Quien mucho duerme jornada pierde.
Siempre hay un roto para un descosido.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
No oigo, soy de palo.
No me castigues con el látigo de tu desprecio.
A persona lisonjera no le des oreja.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Suerte, y al toro.
Interés, cuánto vales.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
Entre tres la tenían y ella meaba, y no meaba a gusto la condenada.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
No hay enemigo fácil, pero sí amigo difícil.
Haces mal, espera otro tal.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Nunca falta un roto para un descosido, ni una media sucia para un pie podrido.
Dale más de lo que pueda regresar, y al amigo perderás.
Las ofensas con gracias, som mejores que el aburrimiento.
La envidia acorta la vida.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
Mucho preito hace mendigo.
No hay plazo tan lueñe que no lo tema el que debe.
Dale suficiente cuerda y se ahorcará el mismo.
Del reir viene el gemir.
Brilla por su ausencia.
Ruin señor, cría ruin servidor.
Hombre harto, no es comilón.
Deuda real, se cobra tarde y mal.
Malo es tener mozo, pero es peor serlo de otro.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
La memoria es como el mal amigo, cuando más la necesitas te falla.
El vicio, saca la casa de quicio.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
A manos frías, corazón ardiente.
El que coge el mal por su mano, que vaya al infierno a quejarse.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
Los padres a brazadas, y los hijos, a pulgadas.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
Loro viejo no da la pata.
Sayo grande, tapa mucho.
A quien da y perdona, nácele una corona.
A confite de monja pan de azúcar.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
A la mala hilandera, la rueca le hace dentera.
Mujer que se queja, marido que peca
A la mujer y al viento, pocas veces y con tiento.