Más envejecen las penas que las canas.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
El burro busca al otro burro para rascarse.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
Dame pan y llámame perro.
De los hijos, el que muere, el más querido.
Más vale mendrugo que tarugo.
A espalda vuelta, no hay respuesta.
Con buena polla bien se jode.
A la hija, tápala la rendija.
Las desgracias no vienen solas.
No hay peor astilla que la de la misma viga.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Hacer de necesidad virtud.
Juventud con hambre quisiera yo, y vejez con hartura no.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
La avaricia rompe el saco.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
A borrica arrodillada, no le dobles la carga.
Con el mal pastor, las ovejas se queman al sol.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
Mientras mees claro y pees fuerte no le temas a la muerte.
Dale con que va a llover.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
El papel que se rompa él.
Más vale cargar la carga que arrear la mula.
Maldita la pila lo pica el gallo y no la gallina.
Callemos, que el sordo escucha.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.
Tirar la piedra y esconder la mano.
Chico pueblo, grande infierno.
Contra el nacimiento y la muerte no hay remedio.
Ya hecho el daño, todos lo hubiésemos evitado.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Justicia es agravio cuando no la aplica el sabio.
El ruin buey, holgando se descuerna.
Abad de Somosierra, hartos de nabos y berzas.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Va como honda que lleva el diablo.
Vive cantando, muere llorando.
Haber muchos cocos por pelar.
Al pan duro, duro con ello. Y al pan caliente, con aceite.
Llegar a punto de caramelo.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Azote de madre, ni rompe huesos ni saca sangre.