El que a dos amos atiende, a uno le queda mal.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
A mala cama, buen sueño.
La herida causada por una lanza puede curar, pero la causada por la lengua es incurable.
Entre dos muelas cordales nunca metas tus pulgares.
A diente cogen la liebre.
Cuchillo malo, corta en el dedo y no en el palo.
A feria vayas que más valgas.
Deja que el buey mee que descansa.
Un paso en falso se hace deplorar toda la vida.
Pobreza y amor son difíciles de disimular
No me dijeron perro, pero me tiraron el hueso.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Lo que los ojos no ven, el corazón no lo desea.
Carga que place, bien se trae.
La mujer gentil, de un pedo apaga el candil.
En la mucha necesidad dice el amigo la verdad.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Hacienda de pluma, poco dura.
Hombre entrado en días, las pasiones frías.
Tu desnudo y yo sin bragas, algo me hagas.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
A la gallina apriétale el puño y apretarte va el culo.
El amor y los celos son compañeros.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
En caso de duda, la más tetuda.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
El amor y la tos no pueden ocultarse.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Nos ha jodido mayo con no llover.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
Obra hecha, dinero espera.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
La espina cuando nace, la punta lleva delante.
Desengaños y sinsabores matan a los mejores.
Del mal que hicieres no tengas testigo, aunque sea tu amigo.
Ruego a Dios, si te casares, que llorando te descasen.
Entre dos piedras molares, no metas los pulgares.
El que habla es el que peca.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Amor de asno, coz y bocado.
El hambre y la guerra, para verlos a cien leguas.
Ni con cada mal al físico, ni con cada pleito al letrado, ni con cada sed al jarro.
Me cayó como patada en la guata.