Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
El primer paso es el que cuesta.
Encima de la cabaña todo daña.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
Entre la verde y la madura, el hambre ayuda.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Dame un pijo y te traeré un hijo.
El gato que se quema con la leche, cuando ve la vaca llora.
Gorgojo, más chico que un piojo; así de chiquito produce enojo
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
El mal trago pasarlo pronto.
Abeja muerta, ni miel, ni cera.
Mala es la guerra para los que tienen un hijo en ella.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
Ya me morí, y quien me lloró vi.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Si Dios te da piedras, contruye un puente y golpéalo antes de pasar.
A la hembra desamorada, a la adelfa le sepa el agua.
Amistad quebrada, siempre mal lanada.
Dios aprieta pero no ahoga.
Favores harás, y te arrepentirás.
Obrita que en sábado viene, puntadita de a palmo y salto de liebre.
Amar y no ser amado es tiempo desperdiciado.
Amar a todos, temer a Dios tan solo.
Ama profunda y apasionadamente.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Por mucho madrugar, aparecen las ojeras.
Amar y saber, todo no puede ser.
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Aquí no hay más cera que la que arde.
Tiene doble trabajo hincharse y deshincharse.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Dar carne al lobo.
Lecho y pan tener seguros, aún cuando sean algo duros.
Yo no siento que mi marido juegue, sino que pierda.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Más vale ruin asno que estar sin él.
Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Si quieres el perro, acepta las pulgas.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
El que tiene miedo corre a la iglesia.
Mal enemigo es el vino si al tomarlo se hace vicio.