Échale guindas al pavo.
Ningún humano recuerda, que el culo le huele a mierda.
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Lo de balde es caro.
Año de heladas, año de parvas.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
El que con tontos anda es por sacarles la pasta.
Sigue los impulsos de tu corazón
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
Bella por fuera, triste por dentro
Es más fácil ver una paja en el ojo ajeno, que una viga en el propio.
Hebra larga, costurera corta.
El procurar no caer es mejor que el levantarse aunque sea con ayuda.
Ni de malva buen vencejo, ni de estiércol buen olor, ni de puta buen amor.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Beber en cada fuente, desvanece el vientre.
Dan el ala para comerse la pechuga.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
El día que arda la enramada, se verá la llamarada.
El que canta y danza se agita y no avanza.
Buena vida, padre y madre olvida.
Buen ejemplo y buenas razones avasallan los corazones.
No voy a misa porque estoy cojo, pero a la taberna me voy poquito a poco.
Si digo que la yegua es parda, es porque tengo los pelos en las manos.
Con tijeras propias y tela ajena, ¡qué bien se corta!.
Dios hizo todas las cosas con peso, sabiduría y mesura.
Más vale estar solo que mal acompañado.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
De aquí a mañana, muchas horas hay.
Antes de criticar, mírate la cola.
Es triste no tener amigos, triste que los hijos pasen penurias, triste no poseer más que un sombrero; pero más triste es no tener nada bueno ni malo.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
Campanitas de Toledo, óigoos y no os veo.
Peso y medida, alma perdida.
Jugar con fuego es peligroso juego.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
¡No perdió su mano Ernesto, pero las lleva en un cesto!.
A chico santo, gran vigilia.
Agua al higo, que ha llovido.
Esta bien; pero podría estar mejor.
Gentes hay de mucho tono, que producen Solo abono.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
El triunfo de los crueles es breve
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Freídle un huevo, que dos merece.