Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Si mi cuerpo muere, deja que mi cuerpo muera, pero no dejes morir a mi país
Alzada en enero, ha de ser para buena.
Las calabazas vacías hacen más ruido.
Más vale creerlo que irlo a ver.
Cuando la perra es brava hasta a los de casa muerde.
El amor entra por los ojos.
Quien de mucho mal es ducho, poco bien le basta.
Todo problema tiene una solucíon.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Quien tiene pies, de cuando en cuando da traspies.
En la paz y en la guerra, el que matan muerto queda.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Le dieron como a violín prestado.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
Ya se murió el emprestar, que le mató el malpagar.
Por mi dinero entro y salgo, luzco y valgo.
El que se enfada en la boda, la pierde toda.
La glotonería acaba con muchos.
Inflama más la comida que las musas
Dame aficionado al juego y yo te daré borracho y mujeriego.
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Cuando las puertas de la ciudad se incendian los peces en el foso sufren.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Cagar por la mañana y abundante, alarga la vida de cualquier tunante.
A los bienes y a los males, la muerte los hace iguales.
El ganar es ventura y el conservar, cordura.
No eches toda la carne al asador.
En el molino hacen falta dos piedras, en la amistad dos corazones
Juez que de la equidad es amigo, ese quiero yo para mi litigio.
Aprieta el pan que se te cae la magra.
A la que parió harto no la engaña un parto.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
Del cura, lo que diga; del médico, lo que haga; y del boticario ni lo que diga ni lo que haga.
Viva y deje vivir, por favor, no moleste.
Quiéreme poco pero continúa
La fiebre no está en la sábana.
Como suena a copla, tu me la soplas.
El cura y el que cura, no tienen hora segura.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Mujer ventana, poco costura.
Al papel y a la mujer, lo que le quieran poner.
No es lo mismo llamar al Diablo, que verlo venir.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.