Bien la muerte aguarda, quien vive como Dios manda.
Gracias que hacen pero no la ven.
Se encontró con la horma de su zapato.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Un clavo saca a otro clavo.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Da el sartenazo al que tiene la sartén por el mango.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
A buenas horas, mangas verdes
La culpa del asno echarla a la albarda.
Hombre con hambre, no sabe lo que hace.
Hay que tomar el toro por las astas.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
A tambor mayor, diana no.
Picha española no mea sola.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Sin pan y vino, no hay amor fino.
Andar probando como cuchillo de melonero.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
Jinete chico en caballo grande, una pulga sobre un elefante.
Humildad y fiereza, todo en una pieza.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Inclinar la balanza.
Un día menos, una arruga más.
A quien le dan pan que no coma.
Hacer una cosa contra viento y marea.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
No vengas a asustar con el petate del muerto.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
O se tira de la cuerda para todos, o para ninguno.
Con la vara que midas, con esa te medirán.
El que come aprisa, come mal.
El que escoge el amor, siempre escoge lo peor.
Hierba segada, buen sol espera.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
El que puede y no quiere, cuando él querrá no podrá.
La venganza es un plato para tomar frío.
Llagas viejas, tarde sanan.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Es mejor cobrar a que te cobren.
Cuidado, que antes de ser cura fui monaguillo.
Calavera no chilla. (El que disfruta la noche no se debe quejar que tenga sueño)
Hasta de una piedra necesita uno, para darse un hocicaso.
Suegras, nueras y cuñadas, son asas de caldera mal arregladas.
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.