La constancia es la mayor de las quimeras del amor
Aquel que ha contemplado la belleza se vuelve bello para siempre.
Cada cual siente sus duelos y pocos los ajenos.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
No hay hombre tan bravo que el tiempo no haga manso.
Que la esperanza no te lleve jamás a despreciar lo que tienes.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Amigos, oro y vino viejo son buenos para todo
Al pan pan y al vino vino.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Bien está lo que bien acaba.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
La tierra no es una herencia de nuestros padres sino un préstamo de nuestros hijos.
Hombre de muchos oficios, maestro de ninguno.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Jamás busques la respuesta en los lugares que no existen.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Siempre pide de más, para que no te den de menos.
Si vas a morir, muere llenito.
El buen hijo vuelve a casa y cuenta lo que le pasa.
Una y no más Santo Tomás.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
El hombre puede hacer mucho, pero la belleza más
Todo avaro tiene un hijo gastador.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Cada cual quiere las cosas a la medida de sus narices.
Para quien es mi hija, basta mi yerno.
El corazón no sabe mentir
En la amistad, quien más da, menos recibe
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Al amigo, nunca lo pruebes.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
No te dejes aconsejar por un perdedor.
De buena semilla, buena cosecha.
Quien cede el paso ensancha el camino.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
El tiempo es el heraldo de la verdad.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Idos y muertos, olvidados presto.
Quien quiere hacer algo encuentra un medio, quien no quiere hacer algo encuentra una excusa.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Si necesitas consejo, pídelo al viejo.