Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Gallina que no pone huevos, al puchero.
Reírse de la vida para que la vida no se ría de uno.
Hasta los animales se fastidian.
Quien hila y tuerce, bien lo merece.
Septiembre muy mojado, mucho mosto pero aguado.
Le puso el dedo en la llaga.
El pan bien escardado hinche la troja a su amo.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
A palabra necias, oídos sordos.
No por mucho pan, es peor el año.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
El zapatero, juzgue de su oficio y deje el ajeno.
De la risa al duelo un pelo.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Coces de garañón, para la yegua cariños son.
Guarda pan pa Mayo y hierba pa' tu caballo.
Costumbre mala, desterrarla.
Tantos trabajos y a la vejez andrajos.
Enero y Febrero desviajadero.
Caballo de andadura poco dura.
Grano a grano la gallina llena el buche.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Gallina, mujer y cabra, mala cosa siendo magra.
A buen hambre, no hay pan duro.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
El día en que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
Tripas llevan corazón, que no corazón tripas.
Bailar la pieza más larga con la moza más fea.
Cuando hay para carne, es vigilia.
Cara de beato y uñas de gato.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
Aleluya, aleluya, cada uno con la suya.
Quien mocos envía, babas espera.
Palabras y plumas el viento las tumba.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
Bebe el vino en vidrio; y si el vino es generoso, en cristal precioso.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Antes con buenos hurtar que con malos rezar.
Pasar amargura por ganar hermosura.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
El trabajo bien hecho da alegría en el pecho.
Asno con hambre, cardos come.
Al que tienes que dar la cena, no le quites la merienda.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.