Las botas del diablo no hacen ruido.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Quién come para vivir, se alimenta; quién vive para comer revienta.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Durará o no durará, pero lo que es hacerlo, hecho está.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
Mientras el Saprissa este con vida, no se repartan nada.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Calumnia, que algo queda.
Fue puta la madre y basta; la hija saldrá a la casta.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Lo que es igual, no es trampa.
Enfermo que come y caga no tiene nada
Come poco y cena más poco, duerme en alto y vivirás.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Dios castiga sin dar voces.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Dios aprieta pero no ahoga.
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
Saber cuántas son cinco.
Cuando el Diablo nada tiene que hacer, mata moscas con el rabo.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
A quién le dan pan, que llore.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
Real no saca real; es menester para trato más caudal.
Año lluvioso, échate de codo.
Fea con gracia, mejor que guapa.
Lisonja hostiga, nobleza obliga.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
El que mucho habla, mucho yerra.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
La suerte de la fea, la bella la desea.
Con lo que Sancho sana, Domingo adolece.
y k siempre estas a mi lado por k hay veces k me siento tan sola y con mucho frio k kisiera irme pero tambien nose si tu señor me kieres e hecho tantas cosas malas k ya nose ni en k pensar me entiendes todo poderoso
Dámela morena y graciosa, y no blanca y sosa.
No te asombres por poca cosa.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
Faldas largas, algo ocultan.
El niño engorda para vivir, y el viejo para morir.