Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Al desdichado, poco le vale ser esforzado.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Harina mala, mal pan amasa.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Lo difícil lo hacemos para pronto, lo imposible nos tardamos un poquito más.
Lobos de la misma camada.
Tal es la suerte de todo libro prestado: que es perdido a veces y siempre estropeado.
Nadie da lo que no ha.
Gato gordo, honra su casa.
El que ríe el último, ríe mejor.
Vísteme despacio que estoy de afán.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Remendando y zurciendo, vamos viviendo.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Con chatos, poco o ningún trato.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
¡Este no es mi Juan, que me lo han cambiao, aquél tenía pelo y este está pelao!.
Más caga un buey que cien golondrinas.
La fortuna menos la encuentra quien más la busca.
Por las cuentas del rosario, puede subir al pecho el diablo.
El sexo nos hace perder la cabeza
Ni me fío de gabacho, ni de alcahuete macho.
Fruta de locos, míranla muchos y gózanla pocos.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
El beso es al amor lo que el rayo al trueno.
Bien te quiero y mal te hiero.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
Remo corto, barca pequeña.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
Los ojos lo curiosean, y el corazón lo desea.
De mi maíz ni un grano.
Buena es la carne de perdiz; pero mejor la de codorniz.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
Tres ges tiene el buen queso. grande, graso y grueso.
Con buenos modos se consigue todo
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
De dos males, elige el menor.
A la vejez, viruelas.
Tener dolor de muelas detrás de la oreja
A amo ruin, mozo malsín.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
El hombre donde nace, el buey donde pace.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.