Al hombre listo y tunante, no hay quien le eche el pie delante.
El buen tiempo ayuda en el trabajo.
De tal árbol tal astilla.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Cada par con su par y cada quien con su cada cual.
Cuando Dios da la harina, el diablo se lleva la quilma.
Obispo por obispo, séalo Don Domingo.
Algo quiere la coneja, cuando mueve las orejas.
Claridad, y no en el caldo.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Nada sacar y mucho meter, receta segura para crecer.
Hacer bailar el trompo en la uña.
Lo estancado se pudre.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
¿Qué hacer, Gaspar?. Como para cenar.
El afeite que más hermosea es la dádiva buena.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Buen comedor, buen dormidor.
Ten tu arca bien cerrada, y la llave ben garda.
El huevo, fresco, y el pan, moreno.
A la aguja, buen hilo, y a la mujer, buen marido.
Para todo lo mal, un refrán, y para todo bien, también.
El vino poco, trae ingenio; mucho, se lleva el seso.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
Cuando llega Junio, la hoz en el puño.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Mal año espero si en Febrero, anda en mangas de camisa el jornalero.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
El vino, de la verdad es amigo.
El poder y el esplendor, embriagan más que el licor.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
Para bien hablar, antes bien pensar.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
A chico santo, gran vigilia.
Aire cierzo, cuando llueve, ¡llueve de cierto!.
Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Que quiera, que no quiera, el asno ha de ir a la feria.
Ayudaté y serás ayudado.
Llegar y pegar, Matías, no es para todos los días.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Quién come para vivir, se alimenta; quién vive para comer revienta.