Bodas largas, barajas nuevas.
Hablar hasta por los codos.
Cuando en invierno vieres tronar, vende los bueyes y échalo en pan.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
Variante: En Junio, la hoz en puño.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
A caballero nuevo, caballo viejo.
Hasta las penas severas, con plata son llevaderas.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Más honor que honores.
El que pide lo justo, recibe migajas.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Dame donde me siente, que yo haré donde me acueste.
Actividad cría prosperidad.
Lo que viene deprisa, pronto se va.
Hay hombres como el dado: que se están de cualquier lado.
A quien mucho se apresura, más el trabajo le dura.
Ratones, arriba, que no todo lo blanco es harina.
Hacer una cosa en un avemaría.
En tierra de Medina el que gasta en vino blanco se lo ahorra en medicina.
Ley puesta, trampa hecha.
Más da el duro que el desnudo.
El pan, por el color; y el vino, por el sabor.
Hogar, llama, bodas y bodas, sueños de todas.
Calva buena, luna llena.
En hacer bien nunca se pierde.
Compra de quien heredó, no compres de quien compró.
Lo quiero, para ayer.
Hermosura en puta y fuerza en el badajo.
Aquí hay gato encerrado.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Predícame, cura, predícame, fraile, que por un oído me entra y por el otro me sale.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
Orden y contraorden, desorden.
De la perdiz, lo que mira al suelo; del conejo, lo que mira al cielo.
Los casados, casa quieren.
Nadie es monedita de oro para caerle bien a todo el mundo.
Cuando los de Anaya perdieron la mula, para unos desgracia para otros fortuna.
Media vida es la candela, y el vino la otra media.
Burlas que son veras, otro las quiera.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Da más vueltas que galleta en boca de vieja.
Santo que mea, maldito sea.
De mala sangre, malas morcillas.
Las riquezas mal habidas no sirven de nada, pero la justicia libra de la muerte.
La confianza da asco