Juego y bebida, casa perdida.
Gran tocado y chico recado.
Quien hace un cesto hace cien.
A donde te duele, ahí te daré.
Quando si indugia troppo in una cosa o si perde del tempo inutilmente.
De prometer a dar, hay unas lenguas de mal andar.
Casa que a viejo no sabe, poco vale.
El joven para obrar y el viejo para aconsejar.
Madre, si usted no me casa, con el culo tiro mi casa.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
Donde hay duda hay libertad.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Al potro y al niño, con cariño.
El dedo malo, se corta y se vota.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
Más quiero amiga llana que parienta falsa.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Bien convida, quien prestó bebe.
Cuentas claras conservan amistades.
Hambre que espera hartura, no es hambre.
Deja la h de ayer para hoy.
El trabajo es la ley y a todos agita.
Colgar los guayos.
A otro perro con ese hueso.
Hacer favores, empollar traidores.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
Quien no arrisca, no aprisca.
Del reir viene el gemir.
Hacerse la boca agua.
Quien nada pide, nada recibe.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
Decir, me pesó; callar, no.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
Ave de mucha pluma poco tiene que comer.
Hombre de dos caras, arredro vaya.
Trabajo en domingo no da fruto.
Aguadito para que rinda y saladito para que alcance.
Hombre de cojón prieto, no teme aprieto.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Arandino, borracho fino.
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
No hay novia fea ni muerto rico.
Siempre dan las nueces al que menos las merece.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
Quien bien ata, bien desata.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
El que anda con un cojo, si al año no cojea, renquea.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Caballo alquilado, nunca cansado.