Andallo, mi vida, andallo, quien no puede a pie, que vaya a caballo.
Todas las cosas pasan como el viento.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Grano a grano, con cautela. llena el buche la polluela.
El que vive de ilusiones muere de desengaños.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Vísteme despacio que estoy de afán.
Ni la novia sin cejas, ni boda sin quejas.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Saber más que Merlín.
Aunque el vivir es incierto, nadie en la víspera ha muerto.
Quien trabaja con pereza, nunca acaba lo que empieza.
Juego y paseo, solo para recreo.
La buena jornada empieza muy de mañana.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
Amistad, con todos; confianza, con pocos.
Del lobo un pelo.
Poca cuadrilla, vida tranquila
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Puso pies en polvorosa.
Los de Guadalajara, por la noche mucho, por la mañana nada.
En casa del que jura, no faltará desventura.
Al César lo que es del Cesar y a Dios lo que es de Dios.
Cuenta treinta y tres antes de decir, y noventa y nueve antes de escribir.
Ítem de lista viñeteada
Ajo y vino puro, y luego verás quien es cada uno.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Gana poco, pero gana siempre.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Hablar, no cuando puedas, sino cuando debas.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Abre las ventanas al cierzo y al oriente y ciérralas al mediodía y poniente.
Jurar como carretero.
Unas veces riendo y otras llorando, vamos pasando.
Bocadito regular, que se pueda rodear.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
A viña vieja, amo nuevo.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
La nieve no rompe las ramas del sauce.
El asunto de la jodienda no tiene enmienda.
El tiempo no perdona a nadie.
Al pan pan y al vino vino.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.