Muchas manos al pucherón, pronto se Llega al hondón.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
¿Tienes té y vino? Tus amigos serán numerosos
Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
El hombre apercibido medio combatido.
Poco a poco llegaremos antes.
Regla para bien vivir, callar después de ver y oir.
En bien cortar y en vino echar, bien veo quién me quiere bien y quién me quiere mal.
Le debe a cada santo una vela.
Al pobre y al feo todo se le va en deseo.
Pueblo chico infierno grande.
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
Dígale a x que me mande un poquito de teneteallá.
Mano de hierro en guante de seda.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Los extremos nunca son buenos.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
En cosas de su provecho, hasta el más tonto es cuerdo.
Más vale ir harto a misa, que ayuno a vísperas.
Por casa del mal vecino se meten el hambre y el frío.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
A chico pajarillo, chico nidillo.
Aquí el más tonto hace relojes.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Es más popular que la adelita.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Más vale maña que fuerza.
Para el gusto se hicieron los colores.
Dame rojura y te daré hermosura.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
La suerte es de quien la tiene.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
A gran prisa, gran vagar.
Costumbre hace la ley.
Casa de mantener, castillo de defender.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Si quieres ser estafado, paga por adelantado.
Chancla que yo tiro, no la vuelvo a recoger.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Buena vida, arrugas tiene.
Ha de salir la corneja al soto.
Al último siempre le muerde el perro.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Amigo, amigo, llamalé conocido, y va bien servido.