Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
Aquí paz y en el cielo gloria.
Caldo de gallina, a los muertos resucita.
En casa del gaitero, todos son danzantes.
Cuando llueve y hace viento, cierra la puerta y estate dentro.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
En las cosas del corazón, no manda uno, mandan dos.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
¿De quién es el majuelo?. ya se sabrá cuando muera mi abuelo.
Más vale un mal acuerdo que un pleito.
Obra bien empezada, medio acabada.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Alfayate sin dedal, cose poco, y eso mal.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
En guerra los estados, los libros cerrados.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Campo bien regado, campo preñado.
Al hombre ocupado le tienta un solo diablo; al ocioso una legión.
Hacerse de la vista gorda.
Lo que se hace de noche sale de día.
Mendigo y carbonero oficio de pocos dineros.
El que la deba, que la pague.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
La mar que se parte, arroyos se hace.
A buen bosque vas por leña.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
Ahí si hay mucha tela de donde cortar.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Baila Antón según le hacen el son.
Joven y peluquero, ¡pies para que os quiero!.
El árbol que no da frutos, da leña.
La prisa produce desperdicios.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Cuando el sol sale, para todos sale.
Saber dónde aprieta el zapato.
Recibir es mala liga, que el que toma a dar se obliga.
Joya es la fama para bien guardarla.
Con las viñas te has casado, y después se te han helado.
El que ha de morir a oscuras, aunque muera en velería.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Lo pasado, pisado.
Bien haya quien a los suyos se parece.
El amor mueve montaña.
Si se muere el que me debe, todo se pierde.