Arreboles al ocaso, a la mañana el cielo raso.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Bestia alegre, echada pace.
Hacer mangas y capirotes.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Quien amaga y no da, miedo ha.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Aurora rubia, o viento o lluvia.
Dar gato por liebre, no solo en las ventas suele verse.
Abre para todos tu boca y para todos tu bolsa.
Atrás viene quien las endereza.
Las armas las cargan el diablo.
La risa va por barrios.
Piensa el avariento que gana por uno y gasta por ciento.
A caballo de alquiler: mucha carga y mal comer.
Del buen vecino sale el buen amigo.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
Hablando se entiende la gente.
Suerte, y al toro.
Quien porfía, alcanza hoy u otro día.
Un "quizá" no dice nada.
En la amistad, quien más da, menos recibe
Para lo malo, de peña; para lo bueno, de cera.
Jodido trato es comprar a cinco y vender a cuatro.
Hay que poner tierra de por medio.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
El que rompe, paga.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
Quien lo ha de hacer, no lo dice.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Aunque la bolsa esté exhausta, el día de gastar se gasta.
El que da sin que le pidan, pretende sin que le ofrezcan.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
Feo, pero con suerte.
Ajo sal y pimiento y lo demás es cuento.
El que paga mal, paga dos veces.
Raro es el regalo tras el que no se esconde algo malo.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
Siempre hay un roto para un descosido.
Por Santa Ana no hay borrica mala y por Santiago no hay mal caballo.
Vísteme despacio que tengo prisa.
A su tiempo maduran las brevas.
Quien acepta demasiados regalos vende cara su libertad
Soltero maduro, maricón seguro.
Tiempos pasados fueron mejores.
Araña de día, carta o alegría.