A quien se casa con viuda, ya no le queda la duda.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
La lujuria nunca duerme.
Muchas veces los amos son los mayores sirvientes en la casa.
No hagas bien a villanos, si no eres loco ni santo.
La verdad padece, pero no perece.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
Para pelear se necesitan dos.
Profesor que usa estaca, malos alumnos saca.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Si no quieres decepciones, no te hagas ilusiones.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
Tres pocos valen más que muchos: poco sol, poca cena y poca pena.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
El llanto alivia el quebranto.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
Harina mala, mal pan amasa.
A gran chatera, gran pechera.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Bastante colabora quien no entorpece.
El hablar bien, poco cuesta.
El que monta un negocio y no es pesetero, pronto pierde su dinero.
Puta y chata, con lo segundo basta.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
El hijo que sale al padre, saca de duda a la madre.
El que trabaja honrado, se vuelve jorobado.
A buena suela, mala pieza.
Es más grande que un domingo sin paga.
Juego de bolos no lo entienden todos.
A la que a su marido encornuda, señor y tú la ayuda.
De Gumiel, ni ella ni él; y si es de Izán, ni aún el pan.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Borrón y cuenta nueva.
Cabellos y virgos, muchos hay postizos.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Juntos pero no revueltos.
Hacer la del cura Gatica; predica pero no practica.
La palabra emitida no puede recogerse.
A cada parte hay tres leguas de mal camino.
Casa sin gobierno, disgusto eterno.
Un abogado y un asno, saben más que un abogado.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
Está como padre, que le llevan la hija.