Navidad en martes, fiestas por todas las partes.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Quien mucho duerme jornada pierde.
El joven conoce las reglas pero el viejo las excepciones.
Donde falta la previsión, faltará provisión.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Barco amarrado no gana flete.
El melón y la mujer, difíciles son de entender.
La lengua queda y los ojos listos.
De Dios hablar, y del mundo obrar.
No hay corazón tan triste como una bolsa sin dinero.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Nunca falta Dios a los pobres.
La libertad vale más que el oro
Quien baila, de boda en boda se anda.
En martes, y tu hijo cases, y tu cerdo mates.
El mal escribano, le echa la culpa a la pluma.
El honor y el ocio no suelen ser buenos compañeros.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
No pidas que otro haga lo que tu puedes hacer.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Fiar, en Dios y en otro no.
Malo es pecar, y diabólico perseverar.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
La tierra no la heredamos de nuestros padres, la tomamos prestada de nuestros hijos.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Hacer la plancha.
En la hacienda o el hogar, mejor atajar que arrear.
Moza gallega, nalgas y tetas.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Martes, ni te cases ni te embarques, ni de tu familia te apartes.
Quien el incendio busca o se quema o se chamusca.
El barco de las promesas ya zarpó.
Quien lleva toda su vida a su mujer sobre la espalda, cuando la deja en el suelo, ella dice: ¡Estoy fatigada!.
A caballo grande, grandes espuelas.
Hoy que tengo para pan, ya no tengo dientes.
Quien vengarse quiere, calle y espere.
Estudiante memorista, pozo a simple vista.
No conviertas en amigo al que has vencido
Más vale ruin asno que estar sin él.
Casamiento y gobierno, destino del cielo.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
Las apariencias engañan.
Viejo que se casa con mujer moza, o pronto el cuerno, o pronta la losa, si no son ambas cosas.
Hasta al de más discreción, la plata lo hace soplón.
Más da el duro que el desnudo.