Gran constipado, culo apretado.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
Aunque ande sin cincha, también relincha.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
La Justicia entra por casa.
Madre quiero ser, e hijos tener.
De lo que más te salga al paso, no hagas caso.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
Leerle a uno la cartilla.
Cuídate/líbrate del agua mansa que de la brava me cuido/libro yo.
Una en el papo y otra en el saco.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
Más honran buenos vestidos que buenos apellidos.
Haz lo que haces.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Nunca olvides tu casa.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
El que pide en exceso, le dan lo que envuelve al queso.
Jóvenes y viejos, todos necesitamos consejos.
A tu mesa ni a la ajena, no te sientes con la vejiga llena.
Mujer de lengua certa, mujer refranes.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Lobos de la misma camada.
Bien haya quien a los suyos se parece.
A dos palabras tres porradas.
El buen paño dentro del arca se vende.
Laguna que no tiene desagüe, tiene resumidero.
El que nada tiene, nada vale.
¿Mirón y errarla?.
A la vejez, cuernos de pez.
Es mejor no jugárselo todo a una sola carta.
Variante: A Dios se dejan las cosas, cuando remedio no tienen.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
Buena, por ventura; mala, por natura.
A pan de quince días, hambre de tres semanas.
Un amigo vale cien parientes
A quien se hace el sordo, barreno gordo.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Asnos y mujeres, por la fuerza se entienden.
Cuanto uno es más honrado, tanto es mayor su pecado.
El comer y el cagar, con reposo se han de tomar.
A la suegra hay que sufrirla, como a la muela picada.
Jugar la última carta.
Las grandes almas tienen voluntades; las débiles tan solo deseos.
No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.