Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
La virtud es tan desdeñada como la riqueza estimada.
Ladrones roban millones, y son grandes señorones.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
A casa sinvergüenza, todo el mundo es suyo.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Con dinero, aunque borrico, ¡qué buena persona el chico!.
Júntate, que junto estabas.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
La pereza es la madre de todos los vicios.
Cuantas veces resulta de un engaño, contra el engañador el mayor daño.
Cavas tu tumba con los dientes.
El fraile predicaba que no debía hurtar y él tenía en el cepillo el ánsar.
Haz bien y no acates a quien.
Gula y vanidad, crecen con la edad.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
Dan pañuelos a quién no tienen narices.
Antes son mis dientes, que mis parientes.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Por Abril duérmese el mozo ruin, y por Mayo el mozo y el amo.
A malos ratos, buenos tragos.
Hablar a tiempo requiere tiento.
Para verdades el tiempo, y para justicia Dios.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Calabaza, calabaza, cada uno para su casa.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Me basta un rincón junto a la chimenea, un libro y un amigo, un sueño breve, no atormentado por las deudas
A quien dices tu secreto, haces tu dueño.
La condición del tordo, la cara delgada y el culo gordo.
Una obra acabada, otra empezada.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
La muerte, al pobre no se atreve.
Amigos que admiten regalos, ¡malo, malo!.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Buena es la justicia si no la doblara la malicia.
Mas vale dar que recibir.
Quien mucho escucha, su mal oye.
A quien le duele una muela que la eche fuera.
A quien gana buscaras, que quien pierde, él volverá.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.