El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
Mal largo, muerte al cabo.
Írsele a uno el santo al cielo.
Es ilusión fementida, un mundo a nuestra medida.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
Esperanza que consuela, que no muera.
Ocasion perdida, no vuelve más en la vida.
La vida da muchas vueltas.
Quien en Dios confía, será feliz algún día.
Un diablo bien vestido, por un ángel es tenido.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Dios sabe lo que hace.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
La intención es lo que vale.
Yantar aquí es un encanto, si tomas "duelos y quebrantos".
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Mientras hay alma, hay esperanza.
Quien se va, vivo y muerto está.
De la vista nace el amor.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Cual es el padre, así los hijos salen.
El fondo del corazón está más lejos que el fin del mundo.
La fortuna a los audaces ayuda.
Buena vida, padre y madre olvida.
Si quieres conocer el pasado, mira el presente que es su resultado. Si quieres conocer el futuro, mira el presente que es su causa.
Buena vida, arrugas tiene.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Lo que está por pasar pasará.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Cuando el hombre llega al extremo, aparece la oportunidad de Dios.
Amor que empieza en boda, acaba en boda.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Si la suerte quiere ir a ti, la conduciras con un caballo, más si quiere irse romperá una cadena.
Lo que va viene.
Fe y verdad, en el cielo se sabrá.
En el ánimo moran continuamente la felicidad y la infelicidad. De vez en cuando salen a dar un paseo
Confesión hecha, penitencia espera.
Cada uno va a su avío, y yo, al mío.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
A Dios, lo mejor.
Ruego de Rey, mandato es.
Buen corazón quebranta mala ventura.
Viajar con un amigo hace amar la vida
Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Lo que dejes para después, para después se queda.
Lo prometido es deuda.
Para que la cruz vaya a mi casa, que vaya a la ajena.