Quien presume de aventuras tiene más ganas de trofeos.
Dinero, ¿a dónde vas?, a donde hay más.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.
Irse a chitos.
Bien vive quien Dios quiere; y quien no, viviendo muere.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Merecer y no alcanzar, es para desesperar.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
Bien está lo que bien acaba.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Indio que va a la ciudad, vuelve criollo a la heredad.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
En amores, los que huyen son vencedores.
Dios los cría y el diablo los junta.
Amante atrevido, de la amada más querido.
El pez que busca el anzuelo busca su duelo.
Retén y no des: porque si das, día llegará que pedirás.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
A donde vas bien. A donde más se tiene.
El alma está no donde vive sino donde ama.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
No te deseo suerte porque esto no es lotería, el que sabe sabe y el que no, que Dios lo bendiga.
El mal que se vaya y el bien se nos venga.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Confiesa y restituye, que la vida se te huye.
A los audaces la fortuna les ayuda.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
Ordena cada día como si fuera el postrero de tu vida.
Dios te guarde de tahonero novel y de puta de burdel.
El que con locura nace, con ella yace.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
Vergüenza y virginidad, cuando se pierden, para la eternidad.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Una carga inclinada no va a llegar a su destino.
Querer es poder.
Nuestra vida es un río que desemboca en el mar
Cuando debes elegir entre varios caminos, elige siempre el camino del corazón. Quien elige el camino del corazón, no se equivoca nunca.
Tú vas a Roma a buscar lo que tienes a tu umbral.