Al amigo que en apuro está, no mañana, sino ya.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Ron, ron; tras la capa te andan.
Allá vayas, casada, donde no halles suegra ni cuñada.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Año bisiesto, año siniestro.
Amigo ambiguo vale por dos enemigos
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Bendita la casa que a viejos sabe.
Guárdate del enemigo que llevas en ti y contigo.
Rey sin consejo, pierde lo suyo y no gana lo ajeno.
Lo que siembras cosechas.
Una reputación de mil años quizás dependa de la conducta de una hora.
Con peso y medida, bien se sobrelleva la vida.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Quien da y quita lo dado, es villano desalmado.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Quien hizo una...hace dos
Los hombres envejecen cuando sus lamentos reemplazan a sus sueños.
Por bien o por mal no te quites el sayo hasta San Juan.
Pájaros del mismo pelo juntos emprenden el vuelo.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Entre hoz y vencejo muere la mujer y huye el mancebo.
La nieve presagia una buena cosecha.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Sin un duro, no ha futuro.
El mal que salió de mi boca voló hasta tu corazón.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Querer a quien no me quiere, mal haya quien tal hiciere.
De refrán y afán pocos se librarán.
La palabra debe ser vestida como una diosa y elevarse como un pájaro.
Una ola nunca viene sola.
Quien no tiene quiere más.
Donde hay dolencia, haya paciencia.
A dos días buenos, cientos de duelos.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Esposa mojada, esposa afortunada
Enemigos me de Dios, y amigos no.
Tus hijos harán contigo, lo que tú hicieres conmigo.
Oir a todos, creer a pocos.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Habiendo don, tiene que haber din.
San Telmo en la arboladura, mal tiempo augura.
Amistad de yerno, sol en invierno.
El que no ama, no se desilusiona.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Aguja, sastre y dedal, os darán por medio real.