La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Fuerte desdicha es, no aprovecharse de la dicha.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
En casa del que jura, no faltará desventura.
A creer se va a la iglesia.
Doncellita, ¿a quién querrás?. A quien me quiera llevar.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Quien milagros busca, con el diablo se topa.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Cada uno es artífice de su ventura.
¿El azar? Pero si es Dios de incógnito
A mala suerte, envidia fuerte.
Para ser dichoso, vida de clérigo, enfermedad de casado y muerte de religioso.
Amistad fuerte, llega más allá de la muerte.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
Tal vendrá que tal te quiera.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Quien pretende lo que no merece, vive en trabajo y en él fenece.
La hija, donde pudieres; el hijo, donde quisieres.
Hijos casados, duelos doblados.
En lo ajeno, reina la desgracia.
No con quien naces, sino con quien paces.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Mañana te lo dirá la vida.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Quien mucho desea, mucho teme.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
El hombre propone, Dios dispone y el diablo descompone.
Detrás de la mala suerte viene la buena.
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
A las cosas ciertas encomendaos y de vanas esperanzas dejaos.
El infortunio hace sabios y la buena fortuna , sandios.
Nadie se puede evadir de lo que está por venir.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
A cada cosa le llega su tiempo.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
El hombre propone y Dios dispone.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Amor forastero, amor pasajero.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.