La fortuna es un montoncillo de arena: un viento la trae y otro se la lleva.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
La vida es aquello que te va sucediendo mientras tu te empeñas en hacer otros planes.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
Quien a viejo quiera llegar, a los viejos ha de honrar.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Llegar y besar, suerte es singular.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte.
La fortuna es veleta, nunca se está quieta.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Haya paz duradera y sea lo que Dios quiera.
Moda y fortuna presto se mudan.
A creer se va a la iglesia.
Que convenga, que no convenga, Dios quiere que todos tengan.
La suerte de la fea, la bella la desea.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Un ruin ido, otro venido.
Quien con fe sabe esperar, ve al fin la suerte llegar.
Donde se pace, que no donde se nace.
La vida es un deber a cumplir
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
No donde naces, sino donde paces.
Cuando uno más la precisa, es la suerte más remisa.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Al saber lo llaman suerte.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
A quien se aventura, Dios le ayuda.
El que escoge el amor, siempre escoge lo peor.
El hombre propone y Dios dispone.
La búsqueda de un tesoro no depende de ti, la búsqueda de tu alma depende de mi
La necesidad no dice adiós, sino hasta luego.
Lo que está por pasar pasará.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Lo que uno no quiere, el otro lo desea.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
Hay desgracias con suerte.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
Suerte, y al toro.
Quien corteja a una casada, la vida lleva prestada.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.