Para los desgraciados se hizo la horca.
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Leal El amigo, al bien y al mal se para.
El ladrón en la horca y el santo en el altar para bien estar.
En el refugio del otro vive cada uno
De buenas en el juego, de malas en El amor.
Sigue los impulsos de tu corazón
Vale más tener que no desear.
A chico santo, gran vigilia.
El viajero que sed siente, se agacha y besa la fuente.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
En queriéndome Dios aunque no me quieran los santos.
Dicen que es bonito el cura, tal sea su ventura.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Quien dio lo suyo y en morir tarda, merece morir con albarda.
Desvestir un santo para vestir otro.
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
El burro cayendo y el amo perdiendo, los dos se van entendiendo.
Cada altar tiene su cruz.
Dios conserve a mi patrón, por temor a otro peor.
Hágase el milagro y hágalo Dios o el diablo.
Obra bien y espera; que Dios es el que premia.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Un ángel para prestar y un diablo para cobrar.
Iglesia, o mar, o casa real.
Comprar y vender excelente camino para enriquecer, que trabajando, solo has de padecer.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Espera lo mejor, pero prepárate para lo peor.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Persevera en tu empeño y hallarás lo que buscas, prosigue tu fin sin desviarte y alcanzarás tu empeño, combate con energía y vencerás.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
De juergas, pendencias y amores, todos somos autores.
Con firme voluntad se llega al triunfo.
Pájaro y flor, en abril buscan su amor.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
Trabajar, solo con la muerte puede acabar.
Una sola palabra puede decidir un negocio. Y un solo hombre, la suerte de un imperio.
Que el amor sea como un paño que envuelve tu vida y tu muerte
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
Llegar a ser, ascendiendo, es mejor que nacer siendo.
Hacer una cosa en un avemaría.
En alquimia y en casar gran ventura es acertar.
Hacer el primo.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
Remienda paño y pasarás año.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
Para volver a la buena senda, cualquier hora es buena.
El que guarda siempre encuentra.