Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Nunca para el bien es tarde.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
La verdad siempre sale a flote.
Al hombre de rejo, vino recio.
Su ladrido es peor que un mordisco
Entre tres la tenían y ella meaba, y no meaba a gusto la condenada.
En pelea de garañones, pierden siempre los patrones.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Contra el amor es remedio poner mucha tierra en medio.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
El pan con ojos, el queso sin ojos, y el vino que salte a los ojos.
Berenjena, ni hincha ni llena.
Como pecas, pagas.
Ir por lana y volver trasquilado.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Amor es demencia, y su médico, la ausencia.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Ignorante y burro, todo es uno.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
La ignorancia es peor que la corrupción.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Cartagena monte sin leña, mar sin pescado, mujeres malas y niños mal educados.
Paso a paso, se va lejos.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Va que ha (te vas a quedar, frase dicha por los "abuelos" a los cabos al finalizar la mili).
Mozo rondador, no puede ser madrugador.
Loro viejo no aprende a hablar.
Al conejo y al villano, despedazarlo con la mano.
A mala cama, buen sueño.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Dar en el clavo.
A fuerza de martillar, el herrador deja de herrar.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
No da, ni dice donde hay.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Hombre anciano, cuando muere poco llorado.
La mujer tiene que arreglarse, la joven para agradar y la vieja para no espantar.
De nada sirve lo ganado, si no está bien empleado.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Lo que nada nos cuesta hacerlo fiesta Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!