Hacerse el ignorante para chupar manteca.
Es de gran dolor no ser loado, siendo digno de loor.
Hay gustos que merecen palos.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
A jugar y perder, pagar y callar.
Remendar y dar a putas.
Quien escucha, su mal oye.
La democracia también genera hombres deshonestos
Agarrando aunque sea fallo.
Amigo por su interés, amigo tuyo no es.
Da tus cuentas justas, porque la última, asusta.
El que siembra espinas que no espere cosechar flores.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
A los pendejos ni Dios los quiere.
Los sirvientes no son diligentes si el amo es descuidado.
Malo es cojear delante de un cojo.
Hijo ajeno, mételo por la manga; salirse ha por el seno.
Al hombre aguado, mirarle de lado.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
Ir contra la corriente, casi nunca es conveniente.
Quien por malos caminos anda, malos abrojos halla.
Saber no va en las canas, ni valor en barbas.
Cojera de perro y lágrimas de mujer, no son de creer. (Variante: Cojera de perro y mal de mujer no hay que creer)
Le dieron gato por liebre.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Botas y gabán encubren mucho mal.
Quien en tierra ajena muere, doblada pena tiene.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Por charlatán y pedante, se destaca el ignorante.
Dos hambrientos a un pan, mal trato le dan.
Si tomas un mal camino, no esperes un buen destino.
La esperanza no llena la panza.
Lo que Dios no da, Salamanca no presta.
Nada más engreído que un tonto bien vestido.
Carajadas de San Lucas, pendejadas de San Juan.
El que al amigo desea gran prosperidad, desea se deshaga la amistad.
El santo ausente, vela no tiene.
Hoy no se fía aquí, mañana sí.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Casa sin fuego, cuerpo sin alma.
Valgan las llenas, por las vacías.
Confesión hecha, penitencia espera.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Abrazos y besos no hacen chiquillos, pero tocan a vísperas.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
No dejar títere con cabeza.
Zurrianme las orejas; reniego de putas viejas.
Es más tonto que mandado hacer de encargo.