Ratones y falsos amigos, huyen cuando oyen ruido.
Más vale amenaza de necio, que abrazo de traidor.
De los celos, se engendran los cuernos.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
A hombre desgarbado, dale de lado.
Candil que no tiene mecha, no aprovecha.
El que al pedir abusa, a cambio recibe una excusa.
Toda demasía enfada y hastía.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Los encargos con dinero no se olvidan.
El avariento nunca está contento.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
La ociosidad enseña muchas maldades.
Los celos son malos consejeros.
De boca para fuera.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
A buena fe y sin mal engaño, para mi quiero el provecho y para ti el daño.
El terco que se empecina, al fin descubre la mina.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
El que jura miente.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Para olvidar un querer, tres meses de no ver.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
El adulador corrompe a su patrón rascándole la espalda
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
La confianza mató a su amo.
Mucho ojo, que la vista erro.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Desnudar un santo para vestir otro, es de bobos.
Al ingrato con la punta del zapato.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
En casa del que jura, no faltará desventura.
A secreto agravio, secreta venganza.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
No hay nada peor que un maricon resentido.
Esa negrita chiflada, no paga desbraguetada.
Ingenuo y muy majadero, quien da la llave al ratero.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Abusar es mal usar.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
El que se siente gracioso, siempre resulta engorroso.