El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Jamón y vino añejo estiran el pellejo.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Las arrugas son la tumba del amor
Traducción: Castañas, nueces y vino, son la alegría de San Martín.
La crianza aleja la labranza.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
El pan es freno del vino.
Irse por los cerros de Úbeda.
Andar el tiempo y vernos hemos.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Viaje de luna de miel; ni es viaje, ni ves luna, ni es de miel.
Entendido y anotado.
Reniego del amigo, que se come solo lo suyo y lo mío conmigo.
El que pide lo justo, recibe migajas.
Aguas calmadas estropean los puentes.
Mostacho gacho, señal de borracho.
Consejo tardío, consejo baldío.
Casa cerrada, casa arruinada.
Dar para recibir, no es dar sino pedir.
El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
Pan de mi alforja, como el no me falte, todo me sobra.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Ladran, pues cabalgo.
Arreboles al oriente, agua amaneciente.
Dar en el clavo.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.
El dar y el tener, seso ha de menester.
La caca, callarla, limpiarla o taparla.
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
A cada paje, su ropaje.
De ventero a ladrón, no hay más que un escalón.
El que no agradece, no merece.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
El que no ayuda, estorba.
De la abundancia viene la vagancia.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Vino sacado hay que gastarlo.
Mal habiendo y bien esperando, morirme he triste y no sé cuando.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Ligero como el ave de San Lucas.
Después de muerto Juan, saca el orinal.
A casa de tu hermano no irás cada verano.
Más listo y despierto que el ojo del tuerto.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.