Idos y muertos, olvidados presto.
Alabar y callar para medrar.
Mano lavada, salud bien guardada.
La Cruz, la viña reluz.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
De todos los bienes somos avarientos, menos del tiempo.
Si dios no perdonase, su paraíso estaría vacío.
Dar tiempo al tiempo que no se ganó Zamora en una hora.
Pan y vino es media vida, la candela la otra media.
El fraile se muda, el mozo se casa, el casado se cansa y se va a su casa, el clérigo dura.
De Dios a abajo, cada cual vive de su trabajo.
Quédate quieto y el mundo te tomara por filósofo.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
El hombre que desea estar tranquilo ha de ser sordo, mudo y ciego.
El que con niños se acuesta, cagado se levanta.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
De día no veo y de noche me espulgo.
No satisfagáis jamás hasta la saciedad vuestros deseos; así os proporcionaréis placeres nuevos.
Las dichas enviadas por Dios no despiertan al que duerme.
Después de un gustazo, un trancazo.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Obra acabada, a dios agrada.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
Una hora de contento, vale por ciento.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
El trabajo duro purifica el espíritu.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Lento pero seguro.
Buena madera, buen oficial espera.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
Es ligero el tiempo y no hay barranca que lo detenga.
Para descubrir la inmensidad de las profundidades divinas, se impone el silencio.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.
Molino cerrado, contento el asno.
Una pena quita a otra pena.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Deja la bola rodar, que ya parará.
Ver y no tocar, se llama respetar.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
No comas ansias.
Nunca te duermas en los laureles.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.