Cantarillo que muchas veces va a la fuente, o deja el asa o la frente.
Tras cada tres bocaditos, un traguito.
Al alba de la duquesa, que da el sol a media pierna.
Quien no tiene rentas, que no lleve cuentas.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
Nada hay nuevo bajo el sol.
Entre el silencio del velorio mudo, se le zafa a cualquiera un estornudo.
Yo que callo, piedras apaño.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
Alazán tostado, antes muerto que cansado.
Gente parada, malos pensamientos.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
Quien del diablo duerme, poco aprende.
Los golpes hacen silencio.
El niño sin hacer trabajo, da mucho trabajo.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Cuando el gato esta ausente, los ratones se divierten.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Esperanza que consuela, que no muera.
Amor y vino, sin desatino.
Cada uno reniega de su oficio, pero no de su vicio.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Buena razón quita cuestión.
Recordad siempre la partida tienes que guardar.
El que por su gusto corre, nunca se cansa.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Al hombre afligido, no le des más ruido.
A chico santo, gran vigilia.
Donde hubo humareda, el rescoldo queda.
Con una despensa llena, se guisa pronto una cena.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.
Quien guarda el manjar que tiene, se le va, o se le reviene.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
De día y con sol.
Donde hay saca y nunca pon, presto se acaba el bolsón.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Viejo con joven en la cama, muy repleta tiene el arca.
Por su mejoría, cualquiera su casa dejaría.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
En la iglesia la oración, y en la cama la función.
La mujer y la escopeta, en casa déjalas quietas.
Placer para los curas: abrir cada día la sepultura.
Cuanto más hacienda dejes, más esperada es tu muerte.
La confianza en la vida se encuentra cuando el espíritu se siente profundamente tranquilo
Obra acabada, maestro al pozo.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Buey que rumia, nada le duele.
Jamón y porrón, hacen buena reunión.
Casa sin madre, río sin cauce.