No importa cuantas veces hayas caído, lo importante es cuantas te puedas levantar.
La libertad es un pan bien cocido
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
La paja no se usa exclusivamente para hacer colchones.
Al flojo cavador, meterlo en medio, y grande azadón.
Espero que os haya gustado mucho esta recopilación de Proverbios budistas. Muchas gracias por vuestra atención.
Deja a la gente que está muriendo y acude a la que está pariendo.
No siempre llega primero, quien camina más ligero.
El bambú por dentro está vacío y le cuelgan las hojas
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
Hormigas con ala tierra mojada.
Quien en presencia te teme, en ausencia te perjudica
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Bastante tiene que hacer el que estudia para complacer a los tontos.
Cielo empedrado a las veinticuatro horas mojado.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Agua, como buey; y el vino, como rey.
A caballero nuevo, caballo viejo.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
A quien dices el secreto das tu libertad.
Más aburrido que mico recién cogido.
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
La alegría, Dios la da y el diablo la quita.
Bien vengáis, con tal que algo traigáis; y mal, si algo os queréis llevar.
Una respuesta amable mitiga la ira.
No coloques el puchero en el fuego si el ciervo aún corre en el bosque
Como pecas, pagas.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
No hay herida que no sane que no sea de otra manera que con el tiempo.
Antes de salir de casa, mea y átate las calzas.
El miedo guarda la viña, que no el viñadero.
Cuando el camino es corto, hasta los burros llegan.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
La cola de la vaca mira a derecha e izquierda.
De padre carpintero, hijo zoquete.
Como vives, juzgas.
Bestia es, y no persona, quien de lo ganado goza.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
La alegría todo mal espanta
El barbecho de enero hace a su amo caballero.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Si se dejan abiertas las puertas, los cerdos correrán al trigo
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Amor viejo, pena pero no muere.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
Palabras son cosa fría para el que aún de las obras no fía.
No hay puta ni ladrón que no tenga su devoción.