Para curar el mordisco, babitas del mismo "pizco".
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Quién dijo pereza, dijo pobreza.
Trabaja como si siempre hubieses de vivir, y vive como si luego hubieses de morir.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
Aguas de Abril, vengan mil.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
El espantajo solo dos días engaña a los pájaros; a los tres, se cagan en él.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
¿Me guardas un secreto, amigo?; mejor me lo guardas si no te lo digo.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
Ten que dar, y el culo te vendrán a Besar.
Las horas amargas, son mucho más largas.
Burlas suaves traen burlas graves.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Bien ama quien nunca olvida.
A borrico desconocido, no le toques la oreja.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Cebada granada, a ocho días segada.
El que quiera/e la col, quiera las hojas de alrededor.
Quien deja de ser amigo no lo había sido nunca
Modestia exagerada, modestia falsa.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Al fregar los platos solo acuden los mentecatos.
La medicina cura, la naturaleza sana.
No hay que pedirle peras al olmo.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
No te asocies al acalorado ni le visites para conversar.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
Junto al camino, no pasa de agraz el racimo.
Fruta prohibida, más apetecida.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
Donde mores no enamores.
Predicar en desierto sería gran desacierto.
A tal casa, tal aldaba.
Si la vida te es ingrata, ya no le hagas más favores.
A la mujer bailar, y al asno andar y rebuznar; faltando quien, el diablo se lo ha de enseñar.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
Un buen consejo a tiempo no tiene precio.
No ensucies donde comes.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.