El que bien te quiere te hará llorar.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
La sed por el oro, socava el decoro.
La que da beso da d'eso.
Al que teniendo cama duerme en el suelo, no hay que tenerle duelo.
Madre ardida hace la hija tollida.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
La manzana podrida pierde a su compañía.
Bondad con hermosura, poco dura.
Nadie quiera de lo ajeno más de lo que quisiera el dueño.
Dar en el clavo.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Más vale odiado que olvidado.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
Quizás nunca escucharas las cosas que quieres oir de la persona que quisieras que las dijera, pero no seas tan sordo para no oirlas de la persona que te las dice desde su corazon.
Febrero y las mujeres, entre cuatro paredes.
Buena vida, padre y madre olvida.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Con viuda o soltera, lo que quieras.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
De las angustias, la muerte; de las fieras, las mujeres.
Cama de novios no la tienen todos.
Dar gusto da gusto.
Cada cual ama a su igual y siente su bien y su mal.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
El que toma el nombre de la madre, por ruin deja a su padre.
Lo que has de odiar o querer, debes antes conocer.
Bien te quiero y mal te hiero.
El amor y la nariz enrojecida no pueden ocultarse.
En carrera larga hay desquite.
El aburrimiento es una desgracia
Al mal caballo, espuela; a la mala mujer, palo que le duela.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
A dineros dados, brazos quebrados.
Hacerlo mal y excusarlo peor.
Quien se acuesta con niños, amanece meado.
El vicio, saca la casa de quicio.
El amor del cobarde hace hombre para alarde.
Un amor reciente es como el vino nuevo que tiene que madurar para ser bueno
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
La pasión embellece lo feo
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
A la de tres va la vencida.
El llanto sobre el difunto.