El necio o no se casa o se casa mal.
Un real de deuda, otro acarrea.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
El amor refresca como el rocío
Es amor mal entendido el que no corrige a un hijo.
El amor es el premio del amor
La confianza mató a su amo.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Cantando se van las penas.
No hay amor feo ni cárcel alegre.
Flor de almendro, hermosa y sin provecho.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Más quiero cardos en paz, que no salsa de agraz.
Espada y mujer, ni darlas a ver.
Halagos a la casada pronto la hacen más mala.
Despacito por las piedras
Vive seguro de que alguien te ama mucho y siempre te lo ha demostrado.
Mudarse por mejorarse.
Ando enamorado, y no tengo blanca ni cornado.
A cama chica, echarse en medio.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
Un mal con un bien se apaga.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
De soltera, fina y curiosa, de casada, gorda y asquerosa.
Triste de la casa donde la gallina canta y el gallo calla.
Fue sin querer...queriendo.
Casa sin mujer, de casa no tiene nada.
Un abismo llama a otro y un pecado a otro pecado.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Quien mucho desea, mucho teme.
De los celos, se engendran los cuernos.
Todos: mozos, viejos, reyes y pastores estamos sujetos a sentir amores.
El que no cumple su palabra al fin su desdicha labra.
Más perdido que Adán el día de la madre.
Date buena vida, temerás más la caída.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
El primer deber del amor es escuchar.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
No se manda al corazón
Querer sanar es media salud.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.
Dale al diablo lo que es suyo: lujuria, envidia y orgullo.
El que bien te quiere te hará llorar.