Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Ruéganla que se pea, y cágase.
A dádivas, no hay acero que resista.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Volverse humo.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
Un loco echa una piedra al río, y cien cuerdos no la pueden recuperar.
La oprtunidad la pintan calva.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
De este destripaterrones venimos los infanzones.
Magra olla y gordo testamento.
Holgad tenazas; que muerto es el herrero.
Helada sobre lodo, agua sobre todo.
Las desgracias vienen juntas, y las gracias muy espaciadas.
Yerro es ir de caza sin perro.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Despedida de borrachos.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Año bisiesto, año siniestro.
Renegad de hombre, que le hace ruido hasta el nombre.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
Más daña un mal enemigo que aprovecha un buen amigo.
Buena ventura solo con otra dura.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
El roble como nace y el pino como cae.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
Dar y quitar, derechito al infierno sin descansar.
Piedra movediza no cría moho.
El destino baraja, nosotros jugamos.
La astuta raposa borra las pisadas con la cola.
Machacando y más machacando se hace el gazpacho.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
Zapatero remendón, suela vieja y almidón.
No hay altanería que no amanece caída.
Quien aprisa asa, quemado come.
La fortuna al temeroso desprecia y al osado ayuda.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
Rodar hacia abajo, no cuesta trabajo; rodar para arriba, eso sí que cuesta fatiga.
El arco iris brilla después de la tempestad.
El mismo martillo que rompe el cristal forja el acero.
Copa de madroño, chisporrotea y quema el coño.
Una maravilla, con otra se olvida.
La dentadura o la moza, no se presta ni se endosa.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.