Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
A la arrogancia en el pedir, la virtud del no dar.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Predicar con el ejemplo es el mejor argumento.
Dame para elegir y me darás para sufrir.
Roma, acuerdos y locos doma.
No hay dicha, sino diligencia.
Ocasión y naipes, a todos hacen iguales.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
Hacer callar es saber mandar.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Las necedades del rico pasan por sentencias en el mundo.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
Haber sido "toriao" en muchas plazas.
Decir bien y obrar mejor.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
El Rey reina, más no gobierna.
Abogado en el concejo, hace de lo blanco negro.
El trabajo y la economía son la mejor lotería.
Cuando el diablo habla, licencia tiene de Dios.
A la mujer, el hombre la ha de hacer.
A los amigos, el culo; a los enemigos, por el culo; y a los indiferentes, la legislación vigente.
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
Día de agua, taberna o fragua.
La confianza mata al hombre.
El que calla, otorga.
El demonio y las mujeres siempre se entretienen.
El que manda, manda.
Oir a todos, creer a pocos.
Casa donde la mujer manda, mal anda.
O bien o mal, va a lo suyo cada cual.
Es lícito responder a la fuerza con la fuerza
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
La mentira y la verdad no pueden vivir en paz.
A quien se viste de lo ajeno, le desnudan en concejo.
El que da lo que tiene a pedir se atiene.
Favor ofrecido, compromiso contraído.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
En el juego del poder no se trata con quien se desea, sino con quien hay necesidad.
Al demonio y a la mujer nunca les falta quehacer.
Cualquiera está en su deber, de no dejarse joder.
Es devoto o es loco quien habla consigo solo.
Cosa prometida es medio debida, y debida enteramente si quien promete miente.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
Los votos hechos durante la tormenta se olvidan al llegar la calma.
La libertad es un pan bien cocido
Tu hablar te hace presente.