Partidarios: gente amiga de llenar bolsa y barriga.
La unión hace fuerza.
Viva cada cual como quisiere y yo como pudiere.
Quien da lo que tiene, a pedir se queda.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
De dinero y amistad la mitad de la mitad.
Buena barba, de todos es honrada.
La variedad place a la voluntad.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Muerte deseada, vida prolongada.
Cualquiera es gobernador, si le otorgan ese honor.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Mujer hermosa y buena espada, de muchos son codiciados.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Año derecho, de la era al barbecho.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
Mi casa, mi mesa, y mi mujer, todo mi mundo es.
La Justicia entra por casa.
Dama tocada, dama jugada.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
Agrada, quien manda.
Chica aldea, ni pan duro ni mujer fea.
Mujer, Huerta y Molina, piden uso de continuou.
El que a reglas de educación no se sujeta, en cualquier parte de su culo hace trompeta.
Buena es el agua, que cuesta poco y no embriaga.
Honra merece el que a los suyos se parece.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Puerta de villa, puerta de vida.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
A quien dan, no escoge.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
El hombre propone y Dios dispone; viene la mujer y todo lo descompone.
La mesa pobre es madre de la salud rica.
Lo que a la sombra se urdiese, a la luz del día aparece.
A presurosa demanda, espaciosa respuesta.
El vino como el rey, y el agua como el buey.
Poco freno basta, para la mujer casta.
El derecho de los pobres no es más que llanto
Habilidad de las mujeres, mear y llorar cuando quieren.
El yerro del médico, la tierra le tapa; el del letrado, el dinero le sana.
Favorecer, es por norma perder.
Humildad y paciencia, ambas van por una senda.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
En la casa donde no hay gobierno, a pellizcos se va un pan tierno.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.