Entre bellacos, virtud es el engaño.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Hay gente bien, en la lata, y mucho guache con plata.
Favorece a los tuyos primero, y después a los ajenos.
Ni mejor porque el concejo lo pide, ni peor porque lo olvide.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Salud y pesetas salud completa.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
Nunca le hagas a nadie, lo que no te gusta que te hagan a ti.
Cada vez que el murmurador charla, echa abajo una acera de casas.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
La gente mala se muere de vejez.
La corneta, lo mismo toca a diana que retreta.
El trabajo ennoblece.
La cortesía exige reciprocidad.
El hombre apercibido medio combatido.
La ocasión llega, llama y no espera.
Nunca dejes la certidumbre por la esperanza.
El que tiene tierra, tiene guerra.
Juntos por el mundo van el bien y el mal.
Boda buena, boda mala, el martes en tu casa.
Las letras del estudioso; las riquezas, del solícito; el mandar del presuntuoso; y el cielo del devoto.
Donde bien me va, allí mi patria está.
Está visto y comprobao, que al que le dan por el culo está gordo y colorao.
Malos reyes, muchas leyes.
El que da, recibe.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
No hay mejor lotería que el trabajo y la economía.
Bienes de campana, dalos Dios y el diablo los derrama.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
La verdad sale en boca de los niños.
Si quieres cambiar al mundo, empieza por quien ves en el espejo.
De la casada y la separada, dos cucharadas.
Saber elegir buena mujer, es mucho saber; pero sin mucho examen, no puede ser.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Mejor es el varón prudente, que el fuerte.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Orden y medida, pasarás bien la vida.
Una sola mano no aplaude.
El que no tiene vergüenza, toda la calle es suya.
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
Haz lo que debes y no lo que quieres.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
Cuando se vuelven las tornas, medio mundo se trastorna.
Donde la malicia sobra, falta el entendimiento.
Madruga y verás, trabaja y habrás.