Hay que empujar, porque vienen empujando.
El mundo es un mercado, o serás ladrón o serás robado.
Lo que ha de ser, va siendo.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
El que sabe cuándo hablar, sabe también cuándo callar.
Apagón de noche y candil de día, todo es bobería.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Nadie da lo que no ha.
El que sabe sabe y el que no es empleado publico.
Más vale guerra abierta que paz fingida.
La misma virtud no escapa a los golpes calumniosos.
La sinceridad viene del alma y se lee en el rostro de los sencillos
Hablen cartas y callen barbas.
Gatos y mujeres, en casa; hombres y perros, en la plaza.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
A dineros dados, brazos quebrados.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
El movimiento se demuestra andando.
La hacienda, el dueño la atienda.
Confesión espontánea, indulgencia plena.
Viento, mujer y fortuna, mudables como la luna.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Se sincero y honesto siempre.
La razón y el agua hasta donde dan.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
El día en que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.
Dando gracias por agravios, negocian los hombres sabios.
No dejar títere con cabeza.
Maestre por maestre, seálo éste.
El cobarde vive, el valiente muere.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
Ante la duda, abstente.
El papel que se rompa él.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Ocasión desaprovechada, necedad probada.
El triunfo de los crueles es breve
Lo que ha sucedido puede suceder.
Don sin Din, gilipollas en latín.
Habla poco, escucha más, y no errarás.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
El hable es plata, el silencio es oro.
Confianza en Dios, y poquita, decía una viejita.
La justicia no corre, pero atrapa.
El mundo da muchas vueltas.
Las cosas se toman según de quien vengan.