Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Dios nos libre del día de las alabanzas.
Buena condición vale más que discreción.
Escoba que no se gasta, casa que no se limpia.
Desayunar como rey, almorzar como príncipe, y cenar como mendigo.
Así son los electores, así son los elegidos. Si éstos son malos es porque los primeros son peores
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Dineros en manga, tanto vino como agua.
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
Comamos y amemos, y no nos engañemos.
Los hijos son la riqueza del pobre.
Mucho tocado y poco lixo.
Las penas, o acaban, o se acaban.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
La mucha confianza es cuna de menosprecio.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Pueblos unidos, jamas serán vencidos.
Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
La más fiel memoria, no siempre es historia.
Soportar y perdonar es buena filosofía.
El perro es el mejor amigo del hombre.
La muerte en la patria es agradable.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
El que hace bien a los demás se beneficia a sí mismo.
Somos lo que hacemos, sobretodo lo que hacemos para cambiar lo que somos.
El letrado y la paciencia ganan la sentencia.
En la paz y en la guerra, el que matan muerto queda.
El agua para los bueyes y el vino para los reyes.
Fortuna gira sobre una rueda, que nunca está queda.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
Lo que se ve, se aprende.
El que toma parientes más honrados que sí, señores toma a quien servir.
Cambiar de opinión es de sabios.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
A hombre hablador e indiscreto no confíes tu secreto.
Paciencia y barajar.
Aún no eres bienaventurado si del pueblo no eres burlado.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
Idos y muertos es lo mesmo.
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
El uso hace al maestro.
La esperanza alegra el alma.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
Las mujeres hablamos demasiado, pero no decimos ni la mitad de lo que sabemos.
La mujer hermosa, o loca o presuntuosa.
La mujer es fuego; el hombre, estopa; viene el diablo y sopla.
El "porque sí" y el "porque no" son la razón de la sinrazón.
El mundo es de los audaces.