Lo que se aplazó, casi siempre se malogró.
A la de tres va la vencida.
La oportunidad se escapa por los pelos.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Ocasión que se va, quien sabe si volverá.
Cuando la imaginacion idealiza a una persona, la realidad se encarga de destruirla.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
¿A un perdido, quién lo pierde?.
Ambicioso subido, pronto caído.
Sobre advertencia no hay engaño.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Me cortaron las piernas.
Quien destaja no baraja.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Poco puede hacer el valor sin la discrección.
La ausencia causa olvido.
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Juventud sin salud, más amarga que senectud.
No existe felicidad sobre la tierra que no lleve su contrapeso de desgracias
Uno nunca sabe lo que tiene hasta que lo pierde.
Palabra o piedra suelta, no tienen vuelta.
La magnificencia prestada, es miseria.
De Segovia, ni el aire ni la novia.
La prolijidad suele engendrar el fastidio.
El más cruel fastidio, no vale un suicidio.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
El que mucho fía, se queda con la bolsa vacía.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
Castillo apercibido no es sorprendido.
A ruin, ruin y medio.
El que depende de otro come mal y cena peor.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Mal ajeno es ruin consuelo.
Casar, casar empieza bien y termina mal.
La hermosura, revuelta, mas la fea, ni compuesta.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Quien da consejo no pedido, se expone a perder el consejo y el amigo.
El cuerdo nunca se satisface de lo que hace.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
De Dios logra la gracia el que se conforma con su desgracia.
Día vivido, día perdido.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
La manzana podrida pierde a su compañía.
El amor encogido en poco es tenido.
Las desgracias no entran nunca por la puerta que les hemos abierto
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
A amo ruin, mozo malsín.