Hasta el ladrón desconfía del ladrón.
Amor que no es osado, amor poco estimado.
La modestia murió cuando la falsa modestia vino.
Hasta el final nadie es dichoso.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Uno no esta vencido hasta que reconoce su derrota.
Engañosa es la gracia, y vana la hermosura.
¿Riñen los amos?. Mal augurio para los criados.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Consejo tardío, consejo baldío.
A gran culpa, suave comprensión.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Malo es esperar bien de muerte ajena.
Se quedó sin el pan y sin la torta.
El que a mi casa no viene, de la suya me despide.
Sospechar y temer, enemigos del placer.
Juzgué de ligero y arrepentirme presto.
Nadie va al abogado que venga desconsolado.
Nadie, nadie se conmueve, por la sed con que otro bebe.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Chapucea el chapucero, mala obra por buen dinero.
Un suspiro es poco alivio.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Confesión obligada, no vale nada.
El vino y la mujer, el juicio hacen perder.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Amor comprado, dale por vendido.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
La mujer decente, sufre más que se divierte.
Saco de yerno, nunca es lleno.
El que me hace más bien de lo que suele, o engañado me ha o engañarme quiere.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
Prefiere la deshonra de la caída, a la deshonra de las muletas.
Lleno de pasión, vacío de razón.
No hay mayor pena que perder a una mujer buena.
Después de la risa viene el llanto.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Paciencia, cachaza y mala intención.
El aspecto orgulloso aleja los corazones, pero la cortesía los gana.
El que pierde y dice que no lo siente, es un puto, ladrón, cornudo y miente.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Juventud licenciosa, vejez penosa.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
La soledad no trae felicidad.
Cerezas y mentiras, unas de otras tiran.