No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
Mujer que ve la luna lleno, no es buena.
Los hipócritas suelen engañarse más a si mismos que a los demás.
No hay más sordo que el que no quiere oír.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
El que no encuentra amigos, por algo será, yo digo.
Amigos y mulas fallecen en las duras.
Para que quiere cama el que no duerme.
¿De qué se ríe un tonto?. De ver reír a otro tonto.
¿De qué sirve Querer ? ... Para luego Perder.
A chica boca, chica sopa.
Pascua pasada, el martes a casa.
Sin precio no se han las mujeres.
Orden y contraorden, desorden.
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
No es mala la muerte cuando se lleva a quien debe.
Feo, pero con suerte.
Si lo de fuera se ve, lo de dentro se adivina.
Bromas y chascarrillos para los amiguillos.
El que se enoja pierde.
El que pasa por romero y no lo coge, si le viene algún mal que no se enoje.
La mujer consigue plata con solo alzarse la bata.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
Dar una de cal y otra de arena.
Es mejor malo conocido que bueno por conocer.
El que no coge consejeros no llega a viejo.
Dinero no falte, y trampa adelante.
Año de piedras no es mal año; pero pobre del que le toca.
Buena fama es buena cama.
Lo pasado, pisado.
Mas papista que el Papa.
Dar un cuarto al pregonero.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Barro y cal, encubre mucho mal.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Vivo, serás criticado, y muerto, olvidado.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
Variante: Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
La mula de los Robledos, es mero sudor y pedos.
Abundancia y soberbia andan en pareja.
No hay más bronce que años once, ni más lana que no saber que hay mañana.
Más vale puta moza que puta jubilada.
Si el camello pudiera verse la joroba, se caería al suelo de vergüenza
Padre arriero, hijo caballero, nieto pordiosero.