Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
La llaga sana, la mala fama mata.
La casa caída, el corral agrandado.
Madre muerta, casa deshecha.
No valer ya, es más doloroso que no haber valido nunca.
Cuando una desgracia amaga, otras vienen a la zaga.
Ni el prometer empobrece, ni el dar enriquece.
La mentira busca el rincón.
A quien te engañó una vez, jamás le has de creer.
Donde muchos mandan y ninguno obedece, todo fenece.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Maldición de puta vieja no va al cielo.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Lo que promete con el vino, se olvida por el camino.
Boca de verdades, cien enemistades.
Costumbre mala, desterrarla.
La ausencia y la muerte mucho se parecen.
Magra olla y gordo testamento.
Quien no da nudo, pierde punto.
A la mejor dama se le escapa un pedo.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
El que regala, no vende; pero sorprende.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
Lágrimas de puta, amenazas de rufián y juramentos de mercader, no se han de creer.
Al confesor y al abogado, no les tengas engañados.
Amores de una señora, se olvidan con otro amor.
Quien fracasa con frecuencia, va ganando en experiencia.
Chico bache y grande caída.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Oficio que no mantiene a su amo, vaya al diablo.
Burgáles, mala res.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
El amor: todo lo sufre, todo lo espera.
Hambre matada, comida acabada.
La muerte a unos da buena a otros mala suerte.
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
Quien se ausenta, es un muerto en exequias.
Yegua cansada, prado halla.
A ninguno le da pena, comer cosita buena.
Deja de mirar la puerta que se cerró, pues nunca encontrarás la que se ha abierto frente a ti.
Hasta la belleza cansa.
Ruin es quien por ruin se tiene.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.
Hombre de poco conocimiento, hogar sin cimiento.