Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
Nota: Lo cita García Márquez en "El amor en los tiempos del cólera".
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
El amor y los celos son compañeros.
Golpea el hierro mientras está caliente.
Mal largo, muerte al cabo.
Tras de maluca tuerta, más le valiera estar muerta.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
Al pan, pan. Al vino, vino.
Abogacía, que una boga y otra cía.
De la risa al duelo un pelo.
Al freír los huevos veréis lo que llevo.
Machete estáte en tu vaina, garabato en tu rincon.
Madruga y verás, trabaja y habrás.
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
A la ocasión la pintan calva.
Valentón y rufián, allá se van.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Fumador empedernido, hombre carcomido.
Señorito de pueblo y caballo criado a hierba, puta mierda.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Más vale feo y bueno que guapo y perverso.
El brasero, llega mejor a los primeros.
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
La venganza es el platillo que sabe mejor frío.
El que ríe el último, ríe dos veces.
Unos van al mártir, y otros al martinete.
Quien corre con más alarde, o no llega, o llega tarde.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
Boca que se abre, o tiene sueño o tiene hambre.
Ni hombre que ralla, ni asno que brama.
La mujer loca, por la vista compra la tela.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
En verano, no hay cocinero malo.
Quémese la casa sin que se vea el humo.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
Ve delante cuando huyeres.
Los celos son malos consejeros.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
El que quiere moño bonito, tiene que aguantar jalones.
Otoño entrante, uvas abundantes.
La madera de enero no la pongas al humero; déjala estar cortada, que ella se curte y amansa.
Bueno es el cilantro, pero no tanto.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
La hebra de Marimoco, cosió siete camisas y le sobró un poco.
Casa con azotea, ladrón la asalta.